Causa nº 55164/2016 (Casación). Resolución nº 206332 de Corte Suprema, Sala Tercera (Constitucional) de 8 de Mayo de 2017 - Jurisprudencia - VLEX 678691033

Causa nº 55164/2016 (Casación). Resolución nº 206332 de Corte Suprema, Sala Tercera (Constitucional) de 8 de Mayo de 2017

Fecha de Resolución: 8 de Mayo de 2017
Movimiento:CASA DE OFICIO (M)
Rol de Ingreso:55164/2016
Rol de Ingreso en Cortes de Apelación:1236-2015 - C.A. de Valparaíso
Rol de Ingreso en Primer Instancia:C-3675-2013 - 1º JUZGADO DE LETRAS DE SAN FELIPE
Emisor:Sala Tercera (Constitucional)
 
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Santiago, ocho de mayo de dos mil diecisiete.

VISTOS: En estos autos rol N° 55.164-2016, caratulados “H.A., N.O. y otros con Servicio de Salud Aconcagua”, N.O.H.A., K.J.C.H., X.A.C.H. y R.E.H.A. dedujeron acción de indemnización de perjuicios, por vía principal por falta del servicio, en contra del Servicio de Salud Aconcagua, para que les resarza los perjuicios que les ocasionó con motivo de la muerte de su hermana y tía, doña M. delC.H.A..

Fundan su demanda en que el domingo 11 de diciembre de 2011 M. delC.H.A., de sesenta años, ingresó al Hospital San Camilo de la ciudad de San Felipe con el objeto de ser intervenida quirúrgicamente el día 12 del mismo mes, para realizar una colecistectomía laparoscópica, operación que se efectuó a las 9 de la mañana de ese día por el médico M.Y.L. en compañía del doctor J.A.M.C.. Señalan que si bien la paciente continuó con dolores abdominales, se les indicó que eran consecuencia de la falta de movilidad producto de la cirugía, siendo dada de alta el 14 del mismo mes de diciembre. Así las cosas, y debido a que los dolores abdominales que sufría la señora M. continuaron, a que su presión arterial era muy baja y a que presentaba la cavidad abdominal demasiado inflamada, fue ingresada al servicio de urgencia del Hospital San Camilo alrededor de las 00.20 horas del 15 de diciembre, lugar en el que se detectó hipotensión arterial así como signos de hipoperfusión, circunstancias en las que sufrió un paro respiratorio que derivó en uno cardíaco, indicando que se le diagnosticó un shock séptico y biliperitoneo, posibles consecuencias de la intervención citada más arriba.

Sostienen que en esas condiciones se debió practicar una intervención de urgencia en la que se encontró un contenido bilioso, de aspecto turbio, correspondiente a unos 1.500 centímetros cúbicos de bilis, comprobándose que el clip N° 2, puesto en la operación original y destinado a clausurar el paso de la bilis, cerraba sólo el cincuenta por ciento del conducto cístico y que al retirarlo dio salida a dos cálculos de aproximadamente 1 mm., que no habían sido extirpados. Conforme a lo narrado los médicos concluyeron como diagnóstico una peritonitis difusa biliar, es decir, biliperitoneo por conducto cístico abierto, debido a que el clip colocado en la primera intervención se abrió, derramándose la bilis, evento que provocó el shock séptico. Señalan que M. falleció a las 16:00 horas de ese mismo día 15 de diciembre y que su certificado de defunción indica como causa de la muerte falla orgánica múltiple, shock séptico, shock séptico refractario, biliperitoneo secundario a complicación de colecistectomía.

Arguyen que la negligencia del servicio demandado está constituida fundamentalmente por una mala práctica médica al momento de efectuar la colecistectomía, pues un procedimiento médico bien realizado no habría provocado la muerte de la víctima, de lo que deducen la existencia de la falta de servicio que sirve de fundamento a su demanda, invocando en su favor lo establecido en los artículos 6, 7, 19 N° 1 y 38 de la Constitución Política de la República; 4 y 44 de la Ley 18.575 y 4 letra f, 10 y 11 del Decreto N° 54 de 20 de febrero de 1985, puesto que si la intervención se hubiera practicado conforme a la lex artis el corchete aludido precedentemente habría cumplido su función. En último término expuso que, a su juicio, la responsabilidad por falta de servicio es objetiva.

En cuanto a los perjuicios sufridos alega que consisten en el daño moral que se les causó, el que avalúan en la suma de $50.000.000 para cada uno de los demandantes hermanos de M. y en $80.000.000 para cada una de sus sobrinas, esto es, para K.J. y X.A., ambas de apellidos C.H.Terminan solicitando que se declare que el demandado es responsable, por falta de servicio, de los perjuicios ocasionados y que por tal motivo se le condene a pagar a los actores, por concepto de daño moral, las sumas antes referidas o, en subsidio, las sumas que prudencialmente se determinen, más reajustes, intereses y costas.

En subsidio, y para el caso que se estime que entre las partes se celebró un contrato para la atención médica de M. delC., interponen acción de indemnización de perjuicios por responsabilidad contractual, por los mismos hechos e idénticas peticiones.

Finalmente, y también en subsidio, para el caso que se estime que en la especie no medió falta de servicio ni existió contrato entre las partes, deducen acción de indemnización de perjuicios fundada en las normas de la responsabilidad extracontractual, por los hechos referidos y formulando las mismas peticiones.

Al contestar el servicio demandado solicitó el rechazo de la acción intentada, con costas, y, en subsidio, que se rebajara sustancialmente el monto demandado. Con tal fin controvirtió, en primer lugar, los hechos en que se asienta la demanda. Enseguida adujo que la legislación aplicable en la especie es la contenida en la Ley N° 19.966, de cuyo artículo 38 fluye que la responsabilidad civil del Estado, por sus servicios de salud, se funda en la “falta de servicio”, factor atributivo de responsabilidad de naturaleza subjetiva. A continuación sostuvo que en los hechos de autos se respetó cabalmente la lex artis aplicable, de modo que tampoco existe relación causal entre la conducta que se atribuye a su parte y los daños que se dicen sufridos. Además, alegó que la suma demandada ha sido exagerada y no refleja el verdadero sufrimiento de los actores. Por último, manifestó que la indemnización de perjuicios pedida por los parientes más cercanos excluye a los más lejanos.

Por sentencia de primer grado se acogió la demanda de indemnización de perjuicios por falta de servicio, sólo en cuanto se condenó a la parte demandada al pago de la suma de $20.000.000 a doña N.O.H.A., hermana de la occisa, y al pago de $10.000.000 para cada uno de los demás actores, por concepto de daño moral causado, más reajustes e intereses corrientes, sin costas.

Para arribar a tal conclusión el juez de primera instancia, en razonamientos que fueron suprimidos por la Corte de Apelaciones de Valparaíso, estableció que con la prueba rendida se acreditó que no se otorgaron las prestaciones médicas necesarias que correspondían a M. delC.H.A., toda vez que durante la primera operación a que fue sometida un clip o corchete de los que le fueron puestos quedó mal colocado, permitiendo la salida a la cavidad abdominal del líquido bilioso, consideración a la que se debe sumar que luego de dicha operación la paciente no fue tratada oportunamente a fin de evitar complicaciones mayores, sino que fue dada de alta a los días después, hechos que provocaron en definitiva su muerte y que pudieron haberse evitado o previsto por los médicos que la operaron. Asimismo, el juez del mérito concluyó que la señalada omisión en el debido otorgamiento de las prestaciones médicas a que se debió someter a M.H. por parte de la demandada constituye una falta de servicio respecto de esta última, factor que en definitiva causó la muerte de la señalada paciente.

Finalmente, y conforme a la anotada convicción, el juez de primer grado no emitió pronunciamiento en torno a las demandas subsidiarias, fundadas en la responsabilidad contractual y en la extracontractual que se atribuyó al demandado.

En contra de dicha determinación las partes dedujeron sendos recursos de apelación, a propósito de cuyo conocimiento una sala de la Corte de Apelaciones de Valparaíso decidió revocar la sentencia recurrida y, en su lugar, rechazar en todas sus partes, sin costas, la demanda de indemnización de perjuicios por falta de servicio, así como las subsidiarias de responsabilidad contractual y extracontractual deducidas. Para arribar a dicha conclusión los falladores de segundo grado tuvieron presente que el estatuto de responsabilidad aplicable en la especie es el previsto en el artículo 38 de la Ley N° 19.966 y que la prueba rendida es insuficiente para demostrar la falta de servicio que se alega, destacando que si bien la historia clínica de M.H.A., contenida en su ficha clínica, incluye el detalle de la atención médica que se le otorgó desde que ingresó al centro hospitalario hasta su defunción, por sí sola no permite calificar los procedimientos que recibió de parte de la demandada como inadecuados o contrarios a la lex artis, ni demuestra que haya existido una mala organización o un funcionamiento defectuoso de dicho organismo público, puesto que por el carácter técnico-científico de la misma requiere para su comprensión de una...

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