Causa nº 37434/2017 (Casación). Resolución nº 14 de Corte Suprema, Sala Tercera (Constitucional) de 26 de Febrero de 2018 - Jurisprudencia - VLEX 704260013

Causa nº 37434/2017 (Casación). Resolución nº 14 de Corte Suprema, Sala Tercera (Constitucional) de 26 de Febrero de 2018

Fecha de Resolución:26 de Febrero de 2018
Movimiento:RECHAZA CASACION EN EL FONDO (M)
Rol de Ingreso:37434/2017
Rol de Ingreso en Cortes de Apelación:309-2017 - C.A. de Antofagasta
Rol de Ingreso en Primer Instancia:C-1974-2015 - 3º JUZGADO DE LETRAS EN LO CIVIL DE ANTOFAGASTA
Emisor:Sala Tercera (Constitucional)
 
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Santiago, veintiséis de febrero de dos mil dieciocho.

Vistos:

En estos autos Rol Nº 37.434-2017, juicio ordinario de indemnización de perjuicios seguido ante el Tercer Juzgado Civil de A., caratulados “Q.F.C. y otros con Paisajismo Cordillera y otros”, la parte demandante dedujo recurso de casación en el fondo en contra de la sentencia pronunciada por la Corte de la referida ciudad que confirmó el fallo de primer grado que rechazó la acción incoada.

Se trajeron los autos en relación.

Considerando:

Primero

Que en el recurso se denuncia la infracción de los artículos 184 y 183–E del Código del Trabajo, 68 de la Ley N° 16.744 y los artículos 3° y 37 del D.S. 594 de 1999 sobre “Condiciones sanitarias y ambientales en los lugares de trabajo”.

Explica el recurrente que sobre la demandada P.C.S.A., en su calidad de empleador directo, pesaba el deber que establece el artículo 184 del Código del Trabajo, esto es, el de adoptar todas las medidas para proteger eficazmente la vida y salud de sus trabajadores. Añade que tal obligación pesaba también sobre la demandada solidaria, Municipalidad de Antofagasta, en virtud de lo establecido en el artículo 183–E del Código del Trabajo.

Agrega que además ambas demandadas debían cumplir las exigencias previstas en los artículos 3° y 37 del D.S. 594 del año 1999, que imponen a la empresa la obligación de mantener en los lugares de trabajo las condiciones sanitarias y ambientales necesarias para proteger la vida y salud de los trabajadores que en ellos se desempeñan, debiendo suprimir cualquier factor de peligro que pueda afectar la salud o integridad física de aquellos.

Puntualiza que las referidas disposiciones establecen la obligación de seguridad del trabajador que, en síntesis, consiste en adoptar las medidas necesarias tendientes a evitar que en el lugar de trabajo, o con ocasión de él, se produzca un accidente que afecte la vida, la integridad física o psíquica, o la salud del trabajador. Continúa explicando que P.C.S.A. y la Municipalidad de Antofagasta, eran las garantes de la seguridad de la trabajadora fallecida, madre de quienes incoan la presente acción.

Asentado lo anterior, sostiene que el error de derecho se produce al limitar las normas citadas, puesto que el deber de seguridad que tiene el empleador es de carácter amplio y cubre todas las medidas que sean pertinentes para asegurar la integridad de los trabajadores, cuestión que es obviada por los sentenciadores al restringir, especialmente, el artículo 184 del Código del Trabajo, toda vez que tal norma no distingue si el accidente se produce en un determinado lugar. En efecto, el fallo impugnado establece que si el accidente se produce en la vereda no debe aplicarse la referida disposición, como tampoco aquellas que se denuncian vulneradas.

Además, el fallo impugnado no aplica las normas cuya vulneración de acusa, a pesar de que el accidente era previsible, aludiendo a “las características del trabajo y especialmente por tratarse de una vereda donde los peatones transitan sin medios de seguridad”. Tal razonamiento, constituye un yerro jurídico, toda vez que, precisamente, las características del trabajo (barrido de calles y aceras), determinan que el empleador debía adoptar las medidas para proteger a la trabajadora de los riesgos de atropellos y caídas. Enfatiza que en nada se relacionan las medidas de seguridad de los peatones que transitan por las calles con las medidas que debe adoptar el empleador para proteger la vida y salud de los trabajadores.

Segundo

Que en el acápite siguiente se denuncia la conculcación del artículo 1547 del Código Civil, en relación al artículo 1698 del mismo cuerpo legal, ello en relación a los artículos 184 y 183-E del Código del Trabajo. En efecto, explica, la primera norma indica que la prueba de la diligencia o cuidado incumbe a quien debe emplearlo, en consecuencia, conforme con el artículo 1698 del Código Civil, corresponde al empleador la carga de acreditar si se adoptaron todas las medidas para evitar el accidente. Sin embargo, aquello es soslayado en el fallo recurrido, toda vez que correspondía que las demandadas probaran el motivo exacto de la muerte de su trabajadora que los eximia de responsabilidad, o bien, que se le entregaron los medios de protección personal adecuados, debiendo necesariamente acreditar que se empleó toda la diligencia y cuidado necesario, cuestión que no realizaron.

Tercero

Que en el siguiente apartado se acusa la infracción de los artículos 21 y 22 del D.S. 40 de 1969 y al artículo 53 del Decreto N° 594 de 1999, sosteniendo que se encuentra acreditado en el proceso que la naturaleza de las labores de barrido de calles y aceras realizadas por N.C.F., están expuestas a riesgos, tales como, atropello y caída a diferentes alturas, según lo expuso la prevencionista de riesgos de la empresa Paisajismo Cordillera, declaración que es concordante con el peritaje acompañado en autos.

Agrega que el artículo 53 del Decreto N° 594, dispone que el empleador deberá proporcionar a sus trabajadores, libres de costo, los elementos de protección personal adecuados al riesgo a cubrir, lo que se complementa con el artículo 22 del D.S. 40, que exige a los empleadores mantener los equipos y dispositivos técnicamente necesarios para reducir a niveles mínimos los riesgos que se presentan en el lugar de trabajo. Finalmente, el artículo 21 del último cuerpo legal antes citado impone a los empleadores, la obligación de informar oportuna y convenientemente a todos sus trabajadores acerca de los riesgos que entrañan sus labores, de las medidas preventivas y de los métodos de trabajo correctos.

Es en este contexto que sostiene que el riesgo de atropello y caída al mismo nivel existía, por lo que el arrollamiento y posterior caída, que producto del golpe en la cabeza causa la muerte de la trabajadora, es un hecho previsible para las demandadas. No obstante aquello, sostiene que en autos no hay antecedentes que acrediten que a N.F.C. se le informó sobre las medidas de control y de prevención que deben adoptar para evitar los riesgos de embestida de vehículos, caídas a diferentes alturas, caída de elementos contundentes, ni cómo protegerse o evitar eventuales golpes en su cuerpo y particularmente en su cabeza, situación que era esencial dada la evidente exposición de la trabajadora a estos riesgos que eran inherentes a las labores de barrido de calles que realizaba en un sector con un alto tránsito en la ciudad, lugar en el que, con anterioridad, se habían registrado accidentes de tránsito.

Cuarto

Que al explicar la forma en que los errores de derecho denunciados han influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo, señala que de no haberse incurrido en ellos los sentenciadores de segundo grado necesariamente habrían revocado el fallo de primera instancia que rechazó la demanda.

Quinto

Que para el adecuado entendimiento del arbitrio en estudio cabe tener presente que en estos autos los hijos de N.F.C. (Q.E.P.D.) demandan la responsabilidad extracontractual que le cabe a Paisajismo Cordillera S.A y la Municipalidad de A., sosteniendo que éstas no cumplieron su obligación de brindar medidas de seguridad a la trabajadora fallecida, exponiéndola a sufrir el fatal accidente que provocó su deceso mientras se desempeñaba en las labores de barrido de calles. Es en este aspecto que sostienen que el accidente era previsible, incumpliendo las demandadas la obligación de entregar elementos de protección personal adecuados, destacando que se asignó a la trabajadora una zona de trabajo particularmente peligrosa, sin que se informaran los riesgos que entrañaban sus labores, enfatizando que no existía señalización alguna para proteger su vida mientras trabajaba.

Sexto

Que la sentencia impugnada establece las siguientes circunstancias fácticas: 1) N.N.F.C. era trabajadora de la empresa Paisajismo Cordillera S.A., desempeñándose en la labor de barrido de calles. Por su parte, la referida empresa, es concesionaria del “servicio de limpieza y barrido de calles de la ciudad de Antofagasta”, en virtud de contrato de concesión celebrado con la Municipalidad de esa ciudad. 2) El día 6 de septiembre de 2014, N.N.F.C. (Q.E.P.D.), se encontraba en la intersección de las calles J.S.O. con 21 de Mayo, de A.. 3) El referido día, alrededor de las 08:00 horas, mientras la trabajadora cumplía su labor de barrido en la vereda de dicha arteria, el conductor del S.W. marca Lifan modelo X60, sin placa patente, y en estado de ebriedad, no respetó la luz roja del semáforo, colisionó un taxi colectivo, siendo su vehículo expulsado a la vereda, lugar donde arrolló a la trabajadora antes individualizada, causándole la muerte. 4) Que, ante la ocurrencia de dicho accidente, la empresa Paisajismo Cordillera S.A., procedió a efectuar notificación de accidente del trabajo fatal...

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