Causa nº 55082/2016 (Casación). Resolución nº 31 de Corte Suprema, Sala Cuarta (Mixta) de 15 de Mayo de 2018 - Jurisprudencia - VLEX 717214245

Causa nº 55082/2016 (Casación). Resolución nº 31 de Corte Suprema, Sala Cuarta (Mixta) de 15 de Mayo de 2018

Fecha de Resolución:15 de Mayo de 2018
Movimiento:RECHAZA CASACION EN EL FONDO (M)
Rol de Ingreso:55082/2016
Rol de Ingreso en Cortes de Apelación:791-2016 - C.A. de San Miguel
Rol de Ingreso en Primer Instancia:C-31625-2012 - 2º JUZGADO CIVIL DE SAN MIGUEL
Emisor:Sala Cuarta (Mixta)
 
ÍNDICE
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Santiago, quince de mayo de dos mil dieciocho. VISTOS:

En estos autos Rol N° 31.625-2.012, seguidos ante el Segundo Juzgado Civil de San Miguel, sobre juicio sumario indemnizatorio por uso no autorizado de repertorio musical, caratulado “Sociedad Chilena del Derecho de Autor con Productora de Eventos Transistorlab Limitada”, por sentencia de treinta de noviembre de dos mil quince, escrita a fojas 188 y siguientes, se resolvió rechazar la demanda.

La demandante interpuso recurso de apelación en contra de dicho fallo, y una Sala de la Corte de Apelaciones de San Miguel, por resolución de veinte de julio de dos mil dieciséis, escrita a fojas 305 y siguientes, lo revocó, acogiendo la demanda y condenando a la demandada al pago de una indemnización de perjuicios a favor de la actora y de una multa a beneficio fiscal.

En contra de esta última decisión, la demandada dedujo recurso de casación en el fondo.

Se trajeron los autos en relación.

Y TENIENDO EN CONSIDERACIÓN:

PRIMERO

Que la recurrente, en forma previa, reconoce que organizó los recitales de los grupos Incubus y Pixies, en los que éstos ejecutaron en vivo obras musicales de su autoría, en las fechas y lugares especificados en la demanda, y que no solicitó autorización a la Sociedad Chilena del Derecho de Autor para que los artistas propietarios de sus obras musicales se presentaran en los recitales en vivo que realizaron. Sobre la base de tales presupuestos fácticos, afirma que la sentencia impugnada interpretó erróneamente los artículos 6,7,8, 17 y 18 de la Ley N° 17.336, sobre Propiedad Intelectual, omitió aplicar los artículos 2163 y 2164 del Código Civil, y contravino el artículo 402 del Código de Procedimiento Civil.

Sostiene que la demandante Sociedad Chilena del Derecho de Autor es mandataria de las personas titulares de obras protegidas, encargo que se sujeta a las normas establecidas en la Ley Nº 17.366 y, de manera supletoria, a las reglas del mandato contempladas en el Código Civil. De ello se desprende que al ejecutar el propio autor su obra resulta evidente que está otorgando de manera expresa la autorización para difundirla en el recital que él mismo está presentando al público, ya que de otra manera simplemente no podría presentar las canciones de su autoría. Entonces, carece de sentido que la demandante pretenda cumplir con un mandato que, al menos para el evento en particular en el que es el propio autor el que ejecuta su obra, se encuentra tácitamente revocado, o, al menos, no operativo, puesto que dicho contrato no impide al mandante ejecutar por sí mismo los actos que ha encomendado, como pretende el fallo recurrido.

Resulta palmario, continúa señalando, que cada vez que el autor presenta su trabajo creativo por sí mismo, no requiere autorización de nadie, pues pensar lo contrario significa una forma de censura que repugna al Estado de Derecho. Por otro lado, tampoco procede pagar una especie de tributo o exacción fundado en un derecho pecuniario del ejecutante, cuando éste cobra directamente por su presentación. De tal forma, no resulta correcto establecer que por el hecho de no haber obtenido de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor una autorización previa a los eventos, se incurra en infracción o atentado a la propiedad intelectual, pues tal permiso, al ser otorgado directa y específicamente por el autor de la obra, único e indiscutible propietario de los derechos intelectuales, es aún de mayor entidad que el que podría conceder la demandante.

En cuanto a las normas de la Ley Nº 17.366 que denuncia conculcadas, asevera que, conforme a los artículos 6, 7 y 8 de tal cuerpo normativo, si es el propio autor de la obra, titular indiscutido de su propiedad y paternidad, quien la ejecuta y presenta al público, la productora que organiza el evento no requiere solicitar autorización a la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, ya que es el propio autor el que decide sobre su divulgación, al tenor de lo expresamente dispuesto en el artículo 17, que señala que el derecho patrimonial confiere al titular del derecho de autor las facultades de utilizar directa y personalmente la obra. Reitera que en este caso son los autores quienes ejecutan sus obras en vivo y en directo, dando autorización de manera expresa a la productora, actuar que también resulta concordante con el artículo 18 del cuerpo normativo, que a su vez prescribe: “Sólo el titular del derecho de autor o quienes estuvieren expresamente autorizados por él, tendrán el derecho de utilizar la obra en alguna de las siguientes formas: a) publicarla mediante su edición, grabación, emisión radiofónica o de televisión, representación, ejecución, lectura, recitación, exhibición, y, en general, cualquier otro medio de comunicación al público, actualmente conocido o que se conozca en el futuro”. Cita, por último, lo resuelto por esta Corte en el Rol Nº 3798-15, en la que se afirma que la sola presencia del creador de las obras importa una autorización, al menos tácita, a que se ejecute públicamente su obra en los conciertos en que participa, ya que concurre con su voluntad a que se difunda ante un público determinado.

Reclama, por último, que en la resolución censurada se ha alterado el valor probatorio de la confesional ficta, la que, en este caso, por referirse a hechos no personales del confesante, no puede ser considerada plena prueba, de acuerdo a lo dispuesto en el inciso 3º del artículo 402 del Código de Procedimiento Civil.

En consecuencia, estima que la correcta interpretación de las normas que considera contravenidas, debió llevar a los sentenciadores de segunda instancia a confirmar el fallo en alzada, solicitando que en esta sede, se case la sentencia recurrida y en la de reemplazo, se rechace la indemnización de perjuicios pretendida.

SEGUNDO

Que para una adecuada inteligencia del asunto sometido a la decisión de este tribunal, es necesario, previamente, consignar los siguientes antecedentes: 1°.- D.P.V.C., en representación de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, entidad de gestión colectiva de derechos, demandó a Productora de Eventos Transistorlab Limitada, representada por D.L.V.V., empresario, para que se declare que infringió la Ley de Propiedad Intelectual por el uso no autorizado de obras musicales del repertorio de SCD y se le condene a indemnizar los perjuicios y a pagar las multas por dicha utilización ilegal.

Expone que en los recitales de los grupos Incubus, realizado el día 8 de octubre de 2.010, y Pixies, llevado a cabo el día 13 de octubre de 2.010; y en el evento After Show Party Maquinaria, que tuvo lugar el 9 de octubre...

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